Kafka fue un impasible observador de los acontecimientos diarios y lleno de una gran sensibilidad, describió en sus novelas y narraciones, de carácter alegórico, la lucha espiritual del hombre moderno contra lo absurdo del mundo.
¿Dónde forjó su carácter retraído y asustadizo ? En noviembre de 1919, a la edad de 36 años, escribe uno de los más estremecedores documentos de la instropección individual: la Carta al padre.
La crítica ha abundado en corroborar el complejo de Edipo de un hijo que recapitula en carne viva toda su relación con el padre. En un balbuceo continuo, lleno de contradicciones, saltos y retrocesos.
Kafka quiere justificar su situación y la de su padre. Este ajuste de cuentas, que no llegó a manos del destinatario, aunque tal era el propósito de Kafka libera en el escritor sentimientos de amor-odio y de miedo hacia quien representaba para él la medida de todas las cosas.
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